Un video grabado en Raudales vuelve a poner sobre la mesa los límites de la convivencia con la fauna silvestre dentro del Santuario del Manatí Bahía de Chetumal

Un turista acaricia a manatí protegido mientras el animal nada entre bañistas en Raudales, al norte de Chetumal, de acuerdo con imágenes difundidas por medios locales. El episodio ocurrió dentro de la Reserva Estatal Santuario del Manatí Bahía de Chetumal y reabrió una pregunta básica de educación ambiental: ¿qué tan cerca podemos estar de la fauna silvestre sin alterar su vida?
La escena, difundida recientemente en redes sociales, muestra al hombre acercando la mano al ejemplar mientras otra persona registra el momento. Hasta ahora no existe información pública que identifique al animal como Daniel —el manatí conocido en la zona— ni un pronunciamiento de Profepa sobre una investigación específica. El manatí del Caribe está catalogado en México en peligro de extinción.
¿Por qué no debes tocar a un manatí?
Que un animal se acerque no es una invitación para acariciarlo. IBANQROO ha pedido evitar el contacto directo con los manatíes y no alimentarlos, precisamente para conservar su comportamiento silvestre. La recomendación cobra sentido cuando un turista acaricia a manatí protegido: la cercanía humana puede convertirse en una interacción que el ejemplar no necesita.
El antecedente está en el propio santuario. Un reporte oficial de vigilancia de 2025 documentó que varias personas tenían abrazado a Daniel; los Guardianes Comunitarios les pidieron detenerse y recordaron que se trata de un mamífero silvestre.
| Caso | ¿Qué ocurrió? | Recomendación |
|---|---|---|
| Daniel, agosto de 2025 | Guardianes Comunitarios encontraron personas abrazándolo | Evitar contacto con el ejemplar |
| Daniel, agosto de 2026 | El manatí reapareció en Raudales | No tocarlo ni alimentarlo |
| Caso actual | Un visitante aparece acariciando un manatí | Observarlo sin establecer contacto |
| Cocodrilos | Profepa advierte contra alimentación y otras interacciones | No alimentar, manipular ni provocar acercamientos |
Raudales: balneario dentro de un santuario natural
Raudales es un sitio recreativo, pero también forma parte de un Área Natural Protegida. Esa doble condición cambia la manera de mirar el lugar: el visitante puede disfrutar del agua, pero entra al hábitat de especies que no forman parte de una atracción turística.
El reto llega mientras Quintana Roo actualiza el Programa de Manejo del Santuario, vigente desde 2008. En ese contexto, que un turista acaricia a manatí protegido también coloca la atención sobre la señalización, vigilancia y educación ambiental que reciben quienes llegan al lugar.
¿Cómo convivir con la fauna sin dañarla?
El problema no se limita a los manatíes. Profepa pidió en julio no promover interacciones con cocodrilos, alimentarlos, manejarlos o provocar acercamientos, porque esas prácticas pueden alterar procesos necesarios para su conservación y generar riesgos para animales y personas.
Si alguien considera que una interacción afecta a fauna silvestre protegida, puede presentar una denuncia popular ante Profepa por internet, teléfono, correo electrónico o presencialmente, aportando fotografías, videos, ubicación y descripción de los hechos. La autoridad deberá investigar y determinar si existe alguna infracción; las imágenes por sí solas no permiten afirmar que se cometió un delito.
El episodio donde un turista acaricia a manatí protegido deja una lección más sencilla que cualquier norma: visitar un santuario significa entrar al hogar de otras especies. Observarlas, mantener distancia y evitar alimentarlas o tocarlas también forma parte de disfrutar y proteger el patrimonio natural de Quintana Roo.





