La liga redujo localidades para Colts vs. Commanders ante una venta más lenta de lo habitual; el episodio coincide con otros desafíos derivados de llevar el futbol americano a nuevos mercados

La NFL en Londres llega este domingo 4 de octubre con una imagen poco habitual: boletos disponibles y precios reducidos. A días del Colts vs. Commanders en el Tottenham Hotspur Stadium, la liga ofrece localidades de zonas originalmente más caras desde 79.13 libras esterlinas, aproximadamente 1,885 pesos mexicanos, para impulsar una venta que avanza más lentamente que en años anteriores.
El movimiento ocurre mientras la NFL acelera su expansión fuera de Estados Unidos y enfrenta distintos desafíos para consolidarla. Londres tiene un problema comercial con este partido; días atrás, Río de Janeiro enfrentó cuestionamientos sobre el terreno del Maracanã. No existe evidencia de que ambos episodios estén relacionados causalmente, pero coinciden dentro de la apuesta internacional de la liga.
NFL en Londres: de £245 a localidades por £79
La NFL publicó originalmente nueve categorías para Colts vs. Commanders, desde 79.13 hasta 245.65 libras esterlinas, equivalentes a unos 1,885 y 5,852 pesos, respectivamente, con un tipo de cambio de referencia de 23.82 pesos por libra.
Lo extraordinario no es la existencia del boleto de 79 libras esterlinas, sino que ahora la liga ofrece incluso localidades del nivel inferior desde ese precio. En una sección superior, asientos que comenzaron alrededor de 185 libras esterlinas bajaron a 115 libras esterlinas y finalmente a 79 libras esterlinas. Diez días antes del encuentro todavía aparecían más de 2 mil entradas disponibles a ese precio.
Para el bolsillo británico tampoco es necesariamente una ganga. A la entrada deben sumarse transporte, alimentos y bebidas, mientras los aficionados locales han cuestionado el encarecimiento de asistir a los partidos. El propio descenso de precios sugiere que para este enfrentamiento el mercado no respondió como esperaba la liga.
¿Londres se cansó de la NFL?


La respuesta parece más compleja que un simple sí. Una semana después, el Tottenham recibirá Eagles vs. Jaguars y la venta oficial actualmente muestra sus localidades como no disponibles, pese a que originalmente alcanzaron 280.65 libras esterlinas, más que el máximo del Colts-Commanders.
Aficionados británicos citados por Associated Press hablan de precios elevados y de “team fatigue”, cansancio ante determinados equipos o enfrentamientos. A eso se suma una oferta internacional creciente: París, Madrid y Múnich también recibirán partidos esta temporada, ampliando las opciones para el público europeo.
“También demuestra que, para empezar, el precio no era el correcto”.
— Matt Cullen, aficionado de la NFL en Londres
La expansión internacional también pone a prueba los estadios
En Río apareció otra grieta, aunque distinta. Antes del Ravens-Cowboys, la NFLPA advirtió problemas de tracción y estabilidad en el césped del Maracanã. La superficie fue reforzada con fibras y finalmente resistió el partido sin convertirse en factor determinante.
Londres no está rechazando necesariamente a la NFL y Brasil no frenó su partido. Pero ambos episodios muestran algo detrás de las postales internacionales: conquistar nuevos mercados también exige ajustar precios, elegir encuentros atractivos y garantizar escenarios capaces de responder. Para la NFL, crecer fuera de casa ya no consiste solamente en llegar; ahora también tiene que convencer.





