El ejemplar de 37 años padecía cáncer en la lengua y permanecía bajo vigilancia de Profepa. Su fallecimiento reabre la preocupación por los demás delfines del recinto, cuya reubicación continúa sin resolverse.
Cancún, 30 de octubre del 2026.- La muerte del delfín Mincho, de 37 años, fue notificada a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la empresa Dolphin Connection Cancún. El ejemplar padecía una enfermedad grave y formaba parte de un grupo de nueve delfines que permanecían bajo vigilancia de las autoridades ambientales, luego de detectarse irregularidades en las instalaciones donde eran mantenidos.
La Profepa ordenó de manera inmediata a la empresa realizar la necropsia y los estudios complementarios necesarios para determinar con precisión las causas del fallecimiento. Aunque Mincho presentaba un diagnóstico de cáncer, las autoridades no han establecido oficialmente que esa enfermedad haya provocado su muerte. Los resultados y las circunstancias del deceso se conocerán cuando concluyan los dictámenes técnicos.
¿Quién era Mincho, el delfín que murió en Cancún?
Mincho era uno de los nueve delfines de la especie Tursiops aduncus que permanecían en Dolphin Connection Cancún, anteriormente identificado como Dolphinaris Cancún, en instalaciones vinculadas a Ventura Park. Su caso cobró notoriedad porque padecía carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer que, de acuerdo con los antecedentes médicos difundidos, afectaba aproximadamente el 70% de su lengua, comprometiendo seriamente su salud.
El caso de los nueve delfines de Dolphin Connection Cancún
El caso comenzó a tomar relevancia en octubre de 2025, cuando Profepa clausuró totalmente las instalaciones y aseguró nueve ejemplares tras detectar irregularidades, entre ellas estanques con agua turbia y deficiencias de limpieza. Las evaluaciones posteriores identificaron afectaciones oculares en los nueve animales, mientras que siete presentaban lesiones en la lengua o mucosa oral. También se documentaron problemas dentales y padecimientos crónicos que complicaban su posible traslado.
¿Qué pasará con los demás delfines?
La situación provocó una movilización ciudadana que reunió más de 13 mil solicitudes para trasladar a los animales a corrales marinos, donde pudieran recibir atención especializada. Sin embargo, Profepa advirtió que algunos ejemplares presentaban condiciones médicas que dificultaban su movilización. Tres fueron considerados de difícil traslado por su estado de salud, mientras que los otros seis continuaban bajo evaluación veterinaria. Además, organizaciones civiles plantearon crear un Centro de Investigación de Vida Silvestre en Quintana Roo, propuesta que requiere autorizaciones federales.
Con la muerte de Mincho, el grupo originalmente integrado por nueve ejemplares queda reducido a ocho, sin que se haya informado de nuevas reubicaciones. La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo había señalado que cualquier traslado o destino definitivo corresponde a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a Profepa. Ahora, además de esclarecer las causas del fallecimiento, permanece pendiente conocer las condiciones actuales de los sobrevivientes y las decisiones que tomarán las autoridades para garantizar su bienestar.





