Familias yucatecas participaron en la campaña “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, donde niñas y niños intercambiaron juguetes bélicos por libros, pelotas y juegos didácticos para fomentar una convivencia libre de violencia
Yucatán, 31 de octubre del 2026.- Más de 1,500 réplicas de armas y juguetes bélicos fueron destruidos en Yucatán durante una jornada de la campaña “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, una iniciativa que busca prevenir la normalización de conductas violentas desde la infancia y promover espacios seguros para las familias.
La actividad se desarrolló en las instalaciones de la X Región Militar, donde elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) realizaron la inhabilitación de los objetos entregados voluntariamente por niñas y niños, quienes acudieron acompañados de sus padres para participar en esta acción de prevención.
Cambian juguetes bélicos por libros y juegos didácticos
Como parte de la jornada, los menores entregaron juguetes que representaban armas y recibieron a cambio artículos recreativos y educativos, entre ellos libros de cuentos, pelotas y juegos didácticos. El intercambio busca ofrecer alternativas de entretenimiento que favorezcan el aprendizaje, la creatividad y la convivencia pacífica.
Durante la ceremonia, la teniente de Zapadores Ingrid Ibarra destacó el significado de destruir estos objetos como parte de una estrategia para modificar patrones de comportamiento relacionados con la violencia. “Hoy, mientras estos objetos son reducidos a fragmentos, estamos rompiendo también con la cultura de la violencia”, expresó.
Campaña también contempla entrega de armas reales
La iniciativa no se limita al intercambio simbólico de juguetes bélicos, ya que también mantiene abierta la convocatoria para que la ciudadanía participe en la entrega voluntaria de armas de fuego reales. Con ello, se pretende fortalecer la seguridad comunitaria y reducir los riesgos asociados con la presencia de armamento en los hogares.
La jornada forma parte de las acciones orientadas a fomentar una cultura de paz en Yucatán, mediante la participación de familias e instituciones. La campaña busca involucrar a la población en la prevención de la violencia y promover que las nuevas generaciones encuentren en la educación, el juego y la convivencia alternativas para relacionarse sin recurrir a conductas agresivas.





