Autoridades ambientales reportan 30 ejemplares de pez diablo capturados desde 2025 en el sur de Quintana Roo; el hallazgo de nidos confirma que esta especie invasora ya se reproduce en ecosistemas acuáticos de la región
Bacalar, 24 de octubre del 2026.- La presencia del pez diablo ha encendido las alertas ambientales en el sur de Quintana Roo, donde el Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas del Estado (Ibanqroo) reportó la captura de 30 ejemplares de esta especie invasora desde 2025 a la fecha, en distintos ecosistemas acuáticos de la entidad.
El problema no se limita a la aparición de estos peces. Miguel Mateo Sabido Itzá, director de Áreas Naturales Protegidas del Ibanqroo, informó que el hallazgo de nidos confirma que el pez diablo ya logró establecerse y reproducirse en cuerpos de agua como la Laguna de Bacalar, la Bahía de Chetumal, Laguna Guerrero, Buena Vista, Noh-Bec y el Río Hondo.
Pez diablo amenaza el equilibrio de las lagunas
La especie, identificada científicamente como Pterygoplichthys pardalis y conocida también como plecostomus, representa una amenaza para los ecosistemas acuáticos debido a su capacidad de propagación. La ausencia de depredadores naturales favorece su expansión, lo que aumenta la preocupación por sus efectos sobre la fauna nativa y el equilibrio ambiental de la región.

Su presencia también genera inquietud por las alteraciones que puede ocasionar en la estructura de las lagunas y en las condiciones de los hábitats donde viven otras especies. El descubrimiento de zonas de reproducción representa un desafío adicional para las autoridades, pues confirma que no se trata únicamente de ejemplares aislados.
Piden a pescadores reportar la presencia del pez diablo
Ante esta situación, el Ibanqroo mantiene campañas de concientización dirigidas a las comunidades cercanas a los cuerpos de agua afectados. El organismo solicita a pobladores y pescadores informar sobre nuevos avistamientos, así como colaborar con las acciones de retiro de ejemplares que se realizan para contener su propagación.
De manera paralela, la institución trabaja en la formalización de un grupo especializado de atención y control biológico, con el propósito de fortalecer las medidas frente al avance del pez diablo. La prioridad es evitar que su reproducción y expansión comprometan aún más la biodiversidad de los ecosistemas acuáticos del sur de Quintana Roo.





