Brasil se prepara para una segunda vuelta presidencial de pronóstico cerrado entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, con encuestas que muestran un empate técnico y cerca de 160 millones de electores convocados a las urnas
Brasil, 24 de octubre del 2026.- Brasil se prepara para una jornada electoral decisiva este domingo 25 de octubre, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrenten en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026, en una contienda que definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.
La elección llega después de que ninguno de los aspirantes alcanzara la mayoría necesaria en la primera vuelta del pasado 4 de octubre. De acuerdo con los resultados proporcionados, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% de Lula da Silva, una diferencia de apenas dos puntos porcentuales que anticipa una competencia cerrada.
Encuestas anticipan empate técnico en Brasil
A pocos días de la votación, los sondeos de los institutos Datafolha y Quaest colocan a Flávio Bolsonaro con el 51% de la intención de voto y a Lula con el 49%. Sin embargo, la diferencia se encuentra dentro del margen de error, por lo que los resultados representan un empate técnico y no permiten identificar a un ganador definitivo.
Cerca de 160 millones de ciudadanos están convocados a participar en estos comicios, que enfrentan dos proyectos políticos distintos: la continuidad del gobierno encabezado por el Partido de los Trabajadores (PT), representado por Lula, y la posibilidad de que la derecha regrese a la Presidencia de Brasil con Flávio Bolsonaro.
Brasil elegirá presidente este domingo 25 de octubre
La segunda vuelta tendrá una particularidad respecto de la jornada del 4 de octubre, pues en 21 de los 27 gobiernos estatales en disputa ya se definieron los ganadores, incluidos los de los 13 estados más poblados del país. Esto significa que aproximadamente el 92% de los electores deberá acudir a las urnas únicamente para elegir al próximo presidente.
En la recta final de las campañas, ambos candidatos han buscado el respaldo de gobernadores electos y reelegidos para fortalecer la movilización de sus simpatizantes. Con una diferencia mínima en las encuestas y millones de votos en juego, la participación ciudadana será determinante en la elección presidencial de Brasil, cuyo resultado se conocerá después de la jornada electoral.





